Antes de nacer Jordi no nos informamos mucho acerca del sueño del bebé, así que fuimos improvisando un poco, leyendo artículos de internet y revistas de esas que pretenden ayudar a los padres en estos menesteres. Aunque teniendo en cuenta que optamos por una crianza de apego, cualquier método no era bueno para nosotros.
Existen muchos métodos y técnicas para ayudar a conciliar el sueño del bebé, pero del único que había escuchado hablar antes de ser mamá es el método Estivil. A pesar de mi falta de experiencia, si de algo estaba 100% segura era que no iba a poner en práctica este método. Estoy totalmente en contra, incluso creo que debería estar prohibida la venta de su libro. Dejar que el bebé llore me parece una tortura y he leído que tiene tantos efectos negativos que no creo que compense a nadie; ni a los padres que han de escuchar como su bebé llora desconsoladamente sin poder atenderlo hasta que no lo marque el reloj, sin cogerlo para consolarlo y diciéndoles una y otra vez que toca dormir; y mucho menos al bebé, que no entiende porque sus papas no lo cogen y lo mecen, porque es lo único que quiere y lo que realmente necesita.
